La abeja azul no se ha extinguido
Mientras realizaban una investigación sobre la población de abejas, un grupo de investigadores del Museo de Historia Natural de Florida se encontró, con gran sorpresa, con algunos ejemplares de la rarísima abeja azul.
Esta singular abeja, además de tener un color especial, tiene también algunos comportamientos únicos y diferentes a los de las abejas comunes. Por ejemplo, la abeja azul, mientras recoge el polen, mueve su cabeza de un lado a otro para hacer que esta preciosa sustancia se pegue al pelo de su cabeza.
Una de las razones del alto riesgo de extinción de la abeja azul, según los científicos, es el hecho de que esta abeja, para su ciclo de vida, depende del polen de una planta en peligro de extinción.
Esta planta tan especial, de hecho, está presente exclusivamente en la zona del Lago Wales Ridge en Florida, un lugar donde la biodiversidad es muy rica, aunque está altamente amenazada.
Ahora, gracias a este descubrimiento, los investigadores se dedicarán a estudiarlas durante unos dos años, en los que intentarán comprender los hábitos de la abeja azul, con la esperanza de poder eliminar definitivamente el riesgo de su total extinción.
Gracias a esta investigación, la abeja azul pronto podrá recibir toda la atención que necesita para su protección.
Los investigadores, además de definir las acciones necesarias para preservar su ecosistema, podrán comprender claramente cuáles fueron las amenazas que llevaron a la abeja azul a desaparecer casi totalmente en nuestro Planeta.
