Sal para la nieve, un riesgo para el ecosistema
En invierno, el uso de la sal para la nieve es a menudo una necesidad. Sin embargo, el proceso de mantener las carreteras limpias con sal y otros agentes anticongelantes puede suponer un grave riesgo para el medio ambiente y el ecosistema. Unos pocos gramos de sal pueden contaminar hasta varios litros de agua, y el suelo también sufre un impacto significativo por la presencia de sal.
Atentos a los peligros de la sal para la nieve
Existe un motivo por el cual los conquistadores de antaño esparcían sal sobre las ruinas de las ciudades conquistadas. La sal no es el mejor de los productos para el medio ambiente. Es por eso por lo que la sal para la nieve que utilizamos a menudo en invierno para limpiar las calles y asegurar la viabilidad, en realidad tiene graves efectos secundarios en el ecosistema.
La sal para la nieve, una vez que actúa en la carretera, no desaparece simplemente, sino que se divide en iones de sodio (Na+) y cloro (Cl-) que acaban siendo absorbidos por las plantas al borde de las carreteras, llevados a la cadena alimenticia por los animales salvajes e incluso penetran en el suelo hasta los acuíferos. Además, dependiendo de la zona, el aumento de la salinidad también puede afectar a pequeños animales como anfibios o insectos, reduciendo su capacidad de reproducción. El aumento de la salinidad también hace que algunos entornos sean más vulnerables a los ataques de especies invasoras.
Riesgo para el ecosistema, pero también para los seres humanos
En este sentido, la sal para la nieve también puede convertirse en un riesgo para la salud humana. Cuando la sal acaba en las aguas subterráneas o en las masas de agua cercanas a las carreteras, aumentan los niveles de cloro y de sodio. No sólo eso: normalmente la sal para la nieve contiene otros elementos e impurezas tales como aluminio, hierro, zinc y otros metales pesados que terminan por contaminar el agua, que deberá ser purificada para evitar problemas de salud en los seres humanos. Por esta razón, los expertos que llevan mucho tiempo investigando los efectos de la sal en la nieve y el hielo recomiendan a las autoridades a utilizarla sólo en caso de emergencia y con extrema moderación.
